Comunidades indígenas de la Tierra Comunitaria de Origen (TCO) Isoso y Santa Teresita. Área de amortiguación del Parque Nacional Kaa-Iya del Gran Chaco, Bolivia.
Febrero 2011 – Febrero 2012
Meliponicultura, Sostenibilidad, Mujer indígena, Mejora ingresos
Capitanía del Alto y Bajo Isoso (CABI) y Central Intercomunal de Mujeres de la Capitanía del Isoso (CABI)
Comité Solidario del Grupo Tragsa
Este proyecto comenzará en febrero de 2011, sus principales objetivos son:
7 comunidades indígenas participantes
250 nuevas colmenas previstas
Se trabajará exclusivamente con “abeja cortapelo” (Scaptotrigona postica), perteneciente al género Melipona, exclusivo de la región Neotropical (Centro y Sudamérica)
Continúa un proyecto piloto desarrollado a lo largo de 2010
Cuenta con una importante dimensión social, fortaleciendo una nueva fuente de ingresos
Evita la destrucción de colmenas salvajes, al tratarse de una actividad tradicional extractiva
El proyecto va desde la formación a la comercialización, cerrando todo el ciclo
Potencia la sensibilización hacia la importancia de las abejas en el ecosistema, como proveedoras de bienes y servicios ambientales
El proyecto busca consolidar la apicultura con abejas autóctonas (meliponicultura) como una vía estable y sostenible para la mejora de ingresos familiares en siete comunidades del Chaco boliviano (5 de etnia guaraní y 2 ayoreode). Cuenta con un claro enfoque de género al tener a la mujer indígena y campesina como principal beneficiaria y se trata de un proyecto social con componente ambiental.
Se desarrollará proporcionando a los grupos participantes tanto los materiales como la formación necesarios para desarrollar su actividad como apicultoras y potenciando la puesta en valor y comercialización de la miel en el mercado regional.
Es un proyecto con una fuerte componente social y claros beneficios ambientales. La sostenibilidad económica es un objetivo a medio plazo a través de la formación y capacitación de los grupos productivos, de manera que puedan reinvertir los excedentes de la actividad en su continuidad a todos los niveles. La sostenibilidad ambiental se garantiza a través de un manejo adecuado de los colmenares, controlando la obtención de colonias silvestres y potenciando la polinización en el entorno de las comunidades. Técnicamente es sostenible al utilizar tecnología sencilla y disponible y al ser compatible esta actividad con el resto de tareas de las beneficiarias.