El Alto y Bajo Isoso es un territorio perteneciente en su mayor parte a la etnia guaraníisoceña, se encuentra situado en el oriente de Bolivia en un área de gran interés para la conservación en pleno área de influencia del Parque Nacional Kaa-Iya, el espacio protegido más extenso del país y uno de los más amplios del continente. Las 28 comunidades se reparten a lo largo del río Parapetí y se encuentra entre los lugares con mayores carencias de desarrollo del país, y por tanto, de Sudamérica.
En este contexto, la mujer indígena y campesina se encuentra entre los grupos más vulnerables y peor posicionados en términos de desarrollo humano, presentando los niveles más bajos de educación, salud e ingresos. La iniciativa que desarrolla Territorios Vivos, en colaboración con la Central Intercomunal de Mujeres del Isoso (CIMCI) y la Capitanía del Alto y Bajo Isoso (CABI) desde el año 2007, tiene como objetivo mejorar las condiciones de vida en las comunidades indígenas a través del aumento de ingresos y fortalecimiento de los grupos de mujeres centrados en actividades productivas sostenibles.
El proyecto se plantea desde una perspectiva de sostenibilidad y enfoque de género, al considerar a la mujer isoceña como un actor fundamental tanto en la gestión y conservación del territorio como desde el punto de vista socioeconómico. Las actividades a las que este proyecto focaliza su apoyo tienen que ver con el uso tradicional de los recursos naturales, su valorización y su gestión sostenible, fundamentalmente uso de plantas para la elaboración de jabones naturales, miel silvestre de “abeja nativa” (Scaptotrigona postica, una de las especies presentes en el Chaco boliviano y cuya miel tiene propiedades medicinales) y fabricación de harina de “cupesí” (Prosopis chilensis”), un árbol abundante en el Chaco cuyos frutos han sido tradicionalmente consumidos como complemento alimenticio.
El proyecto centra sus esfuerzos en dos vías: por un lado mejorando las capacidades de los grupos productivos, tanto desde el aspecto organizativo y administrativo como técnico, creando ambientes adecuados de trabajo, mejorando la calidad del producto, fomentando el intercambio de experiencias y el desarrollo de nuevas actividades, y, en segundo lugar, fortaleciendo la comercialización de estos productos tanto a nivel comunitario como en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, creando imagen de marca e identificando canales de venta adecuados.
Nosotras, como mujeres isoceñas, venimos luchando desde hace tiempo para mejorar nuestra situación de desigualdad respecto a los hombres, en cuanto a oportunidades y posiciones políticas. Gracias a este proyecto, las mujeres de CIMCI están mejorando cada año, capacitándose para mejorar sus ingresos económicos y defender sus derechos.
FELICIA BARRIENTOS Coordinadora de la Central Intercomunal de Mujeres de la Capitanía del Isoso (CIMCI) y asistente técnico del proyecto en Bolivia
Gracias al apoyo de Territorios Vivos, las mujeres guaraníes del Isoso han logrado mejorar la calidad de su producción, han puesto a la venta sus productos en el mercado local con gran aceptación y sobre todo, han mejorado sus ingresos económicos y esto está ayudando a mejorar el nivel de vida de la población isoceña.”
EVELIN RIVERO Isoceña y técnico del proyecto en Bolivia